Cuando la distancia no te permite ABRAZAR A las personas abrázala con tus oraciones.
Cuando pides por los que te rodean te llenas, de GRATITUD y de grandes bendiciones, tu alma se llena de luz y paz.
No dejes de pedir porque el que píde Dios lo escucha, y se multiplica cuando lo haces desde lo más profundo de tu CORAZON.
Paz y bien.
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